Prestador al día
Cuando el prestador presenta un certificado de regularidad fiscal, el cliente retiene el 75 % del IVA.
El sistema crea así una ventaja inmediata para los operadores que pueden acreditar su cumplimiento.
En el marco de la modernización de su sistema fiscal, Marruecos refuerza los mecanismos de aseguramiento de la recaudación del IVA.
Tras una primera etapa introducida por la Ley de Finanzas de 2024, la Ley de Finanzas de 2026 amplía progresivamente la retención en origen del IVA sobre las prestaciones de servicios.
Esta evolución marca un cambio profundo: pasar de un sistema declarativo apoyado principalmente en el prestador a un sistema de recaudación asegurada confiado a los clientes más estructurados.
Para las empresas afectadas, la reforma implica adaptar sistemas, procedimientos y seguimiento del cumplimiento fiscal.
Hasta ahora, el IVA era normalmente facturado por el prestador, declarado por él y después ingresado a la administración.
Con el nuevo mecanismo, el cliente pasa a ser recaudador del IVA en determinados casos: retiene total o parcialmente el impuesto en el momento del pago y lo ingresa directamente al Tesoro.
Objetivos principales:
La reforma se dirige prioritariamente a los actores económicos más estructurados:
Aplicación a empresas con cifra de negocios superior a 500 millones de dirhams.
Extensión a empresas entre 350 y 500 millones de dirhams.
Generalización progresiva a partir de 200 millones de dirhams de cifra de negocios.
Este despliegue progresivo debe permitir a las empresas adaptar sus sistemas de información, asegurar sus controles internos y evitar rupturas operativas.
Cuando el prestador presenta un certificado de regularidad fiscal, el cliente retiene el 75 % del IVA.
El sistema crea así una ventaja inmediata para los operadores que pueden acreditar su cumplimiento.
En ausencia de certificado fiscal, el cliente retiene el 100 % del IVA.
La retención íntegra refuerza la presión para regularizar la situación fiscal y responsabiliza a toda la cadena económica.
Por tanto, el mecanismo sigue una lógica clara: incentivar el cumplimiento fiscal mientras se asegura la recaudación para la administración y los grandes clientes.
En la práctica, la reforma implica:
Las actividades de servicios han sido históricamente más difíciles de controlar en materia de IVA. Con este dispositivo, la recaudación se asegura antes en la cadena y el riesgo de no declaración se reduce.
La administración fiscal persigue así un objetivo claro: mejorar la transparencia, asegurar los ingresos y modernizar la relación fiscal con las empresas.
Para asegurar su cumplimiento, las empresas deben anticiparse desde ahora:
Una mala aplicación puede generar:
La retención en origen del IVA constituye una reforma importante del sistema fiscal marroquí.
Más que una restricción, marca el paso hacia un sistema más fiable, más transparente y mejor controlado para todos los actores económicos.