Impuesto sobre sociedades
- Exención total durante los 5 primeros ejercicios.
- Después, tipo reducido según la normativa vigente.
- Mejora la rentabilidad durante la fase de lanzamiento.
- Favorece la amortización de la inversión inicial.
Antes llamadas zonas francas de exportación, estas plataformas forman hoy parte de una estrategia más amplia de zonas de aceleración industrial. Combinan incentivos fiscales, facilidades aduaneras, entorno operativo estructurado y acceso rápido a los mercados internacionales.
Este cambio refleja una evolución más profunda: Marruecos ya no se posiciona solo como una base de exportación, sino como un conjunto de ecosistemas industriales capaces de atraer inversión, estructurar cadenas de valor y reforzar la competitividad internacional a largo plazo.
Marruecos dispone de una red coherente de zonas industriales estructurada alrededor de grandes polos sectoriales.
Esta red mejora la especialización regional, favorece la integración en cadenas de valor globales y ofrece a los inversores una lógica de implantación más clara según su sector y sus mercados objetivo.
El marco de las ZAI se apoya en una lógica simple: neutralidad fiscal para la exportación, reducción de los costes de implantación y mayor seguridad para los flujos financieros internacionales.
En la práctica, este régimen mejora la economía del proyecto, limita los costes de entrada y sostiene la competitividad a medio y largo plazo de las empresas exportadoras.
Las ZAI están pensadas para actividades orientadas al internacional, permitiendo al mismo tiempo, bajo reglas controladas, cierta apertura al mercado local.
Este modelo permite producir en Marruecos, atender mercados internacionales y, cuando procede, desarrollar puentes con el mercado local sin perder las ventajas estratégicas del régimen.
Estas ventajas ayudan a reducir los costes de explotación, asegurar los flujos de aprovisionamiento y mejorar el rendimiento global de las empresas que usan Marruecos como plataforma exportadora.
Las antiguas zonas francas, hoy integradas en la lógica de las ZAI, confirman el fortalecimiento del modelo marroquí. Ofrecen una base sólida para invertir, producir, exportar y desarrollar una presencia duradera en Marruecos.