La retención en la fuente sobre los alquileres se ha convertido en un mecanismo central de la fiscalidad inmobiliaria en Marruecos. En muchos casos, el inquilino profesional deja de ser solo pagador de la renta y pasa a ser también el responsable de retener el impuesto y abonarlo directamente a la DGI.

Por eso el asunto no es únicamente fiscal. También afecta al contrato, al tratamiento contable, a las obligaciones declarativas y a la organización diaria tanto del inquilino como del propietario.

Una reforma integrada en una estrategia fiscal más amplia

Este mecanismo forma parte del esfuerzo marroquí por reforzar la recaudación, mejorar la trazabilidad de las rentas inmobiliarias y reducir la informalidad en el mercado del alquiler.

  • Refuerzo del cobro del impuesto
  • Mejor trazabilidad de los ingresos por alquiler
  • Reducción de la informalidad en el sector inmobiliario
  • Mayor integración con herramientas digitales como SIMPL

¿Qué es la retención en la fuente (RAS)?

La retención en la fuente implica que el impuesto se descuenta directamente cuando se paga el alquiler. El inquilino paga al propietario la renta neta y entrega a la DGI el importe retenido por cuenta del arrendador.

  • La base del cálculo es la renta bruta
  • El propietario recibe una renta neta tras la retención
  • El inquilino ingresa el impuesto retenido en la DGI
  • La retención se imputa al impuesto final sobre la renta del propietario

¿Quién está afectado por esta obligación?

El sistema afecta principalmente a los propietarios personas físicas que perciben rentas inmobiliarias y a los inquilinos profesionales obligados a practicar la retención. El estatuto fiscal de ambas partes debe verificarse desde el inicio del contrato.

  • Propietario afectado: persona física que percibe alquileres
  • Inquilino obligado: sociedad sujeta al IS
  • Inquilino obligado: persona física sujeta al IR en régimen real o simplificado
  • Si el propietario es una sociedad sujeta al IS, este mecanismo no se aplica

Tipos aplicables en 2025-2026

Las rentas inmobiliarias se gravan según umbrales basados en el alquiler bruto anual. Aplicar el tipo correcto es esencial, porque un error puede traducirse rápidamente en sanciones y regularizaciones.

  • Menos de 30 000 DH al año: exento al 0 %
  • De 30 001 a 120 000 DH: 10 %
  • Más de 120 000 DH: 15 %
  • La retención no es liberatoria: el propietario debe seguir declarando sus ingresos anuales

¿Cómo se calcula la retención? Ejemplos prácticos

La diferencia entre renta bruta y renta neta es fundamental. El contrato debería indicar preferiblemente el importe bruto, sobre todo cuando el propietario quiere recibir una cantidad neta determinada.

  • Renta mensual bruta de 5 000 DH: retención de 500 DH si se aplica el 10 %
  • Renta mensual bruta de 20 000 DH: retención de 3 000 DH si se aplica el 15 %
  • Importe pagado al propietario = renta bruta menos retención
  • Si se pacta una renta neta, la renta bruta debe recalcularse antes de firmar el contrato

Obligaciones declarativas del inquilino

El inquilino profesional es el actor operativo principal de este mecanismo. Debe practicar la retención, declararla y abonarla en plazo, además de entregar un certificado al propietario.

  • Retener el impuesto en el momento del pago del alquiler
  • Ingresar el importe retenido en la DGI antes de que termine el mes siguiente
  • Utilizar la plataforma SIMPL para declarar y pagar
  • Emitir un certificado de retención al propietario

Obligaciones declarativas del propietario

La retención en origen no elimina las obligaciones fiscales del arrendador. El propietario sigue obligado a declarar los ingresos por alquiler en su declaración anual y a conservar los justificantes recibidos.

  • Declarar los ingresos inmobiliarios en la declaración anual de renta global
  • Presentar la declaración antes de finales de febrero del año siguiente
  • Conservar o adjuntar los certificados de retención
  • Imputar lo ya retenido al impuesto final sobre la renta

Impacto operativo para las empresas inquilinas

Para las empresas, esta retención genera una carga administrativa real. Afecta a la gestión contractual, a la contabilidad, a la documentación y al seguimiento de plazos.

  • Identificar todos los contratos de alquiler afectados
  • Calcular correctamente la retención mensual
  • Conciliar los registros contables con los pagos a la DGI
  • Archivar certificados, justificantes y pruebas de pago

Riesgos y puntos de atención

Los errores más comunes son simples pero costosos: olvidar la retención, confundir bruto y neto, aplicar un tipo erróneo o pagar fuera de plazo.

  • No practicar la retención
  • Declarar o pagar con retraso
  • Aplicar un tipo incorrecto
  • No entregar el certificado al propietario

Buenas prácticas para asegurar la gestión del alquiler

La mejor protección es la anticipación. Una gestión conforme descansa en un contrato claro, una correcta identificación del estatuto fiscal de cada parte y una disciplina constante en declaraciones y pagos.

  • Redactar un contrato que indique claramente la renta bruta
  • Verificar el estatuto fiscal del propietario antes del pago
  • Establecer un calendario interno de pagos y declaraciones
  • Buscar apoyo profesional cuando existan dudas sobre el cálculo o el alcance

Fuente: First One Immobilier