El año 2026 marca una etapa importante en la evolución de la fiscalidad empresarial en Marruecos. Tras varios años de transición, la reforma del Impuesto sobre Sociedades iniciada por la Ley de Finanzas de 2023 llega a su término y los nuevos tipos pasan a aplicarse plenamente.
Más allá de un simple ajuste técnico, la reforma refleja un objetivo más amplio: hacer que la fiscalidad marroquí sea más clara, más competitiva y más orientada a la inversión, al crecimiento y a la visibilidad de las empresas.
Una reforma iniciada en 2023
La reforma del Impuesto sobre Sociedades no es una decisión aislada. Se inscribe en la aplicación progresiva de la ley marco n.º 69-19 sobre reforma fiscal, que prevé una modernización global del sistema tributario marroquí.
En lugar de aplicar de inmediato el nuevo régimen, el legislador optó por un periodo transitorio de varios ejercicios para permitir a las empresas adaptarse gradualmente. El ejercicio 2026 representa por tanto la culminación del calendario previsto.
¿Por qué reformar el Impuesto sobre Sociedades?
La reforma persigue varios objetivos. En primer lugar, busca simplificar un sistema que se había vuelto más difícil de leer por la coexistencia de varios tipos en función del nivel de beneficios.
- Dar más visibilidad fiscal a los directivos
- Reforzar el atractivo de Marruecos ante inversores nacionales y extranjeros
- Apoyar la competitividad de las empresas marroquíes
- Acompañar la industrialización, las exportaciones y el crecimiento
Una fiscalidad estable y comprensible es hoy un criterio concreto en las decisiones de inversión, implantación y expansión. La reforma del IS se integra plenamente en esa lógica.
Los nuevos tipos aplicables en 2026
A partir de los ejercicios abiertos desde el 1 de enero de 2026, los principales tipos del Impuesto sobre Sociedades son los siguientes:
- 20 % para las sociedades cuyo beneficio neto fiscal sea inferior a 100 millones de dirhams
- 35 % para las sociedades cuyo beneficio neto fiscal sea igual o superior a 100 millones de dirhams
- 40 % especialmente para entidades de crédito, compañías de seguros y reaseguros, Bank Al-Maghrib y determinados organismos asimilados
Este marco constituye ahora el régimen definitivo querido por el legislador. Afecta directamente a la gran mayoría de las empresas activas en Marruecos.
Una reforma favorable para las pymes
Uno de los efectos más importantes de la reforma afecta a las pequeñas y medianas empresas. Dado que la mayoría de las sociedades marroquíes obtiene un beneficio inferior a 100 millones de dirhams, ahora quedan sujetas a un tipo único del 20 %.
- Mejor visibilidad fiscal
- Previsiones financieras más fiables
- Gestión presupuestaria más sencilla
- Mejor anticipación de la tesorería
Para los directivos, la fiscalidad pasa así a integrarse con mayor facilidad en la gestión diaria, las decisiones de inversión y los planes de desarrollo.
Una fiscalidad más atractiva para los inversores
Esta reforma va más allá del mero impuesto. Forma parte de la estrategia de Marruecos para reforzar su atractivo económico y mejorar el entorno empresarial.
- Desarrollo de zonas de aceleración industrial
- Modernización de las infraestructuras logísticas en torno a Tanger Med
- Simplificación progresiva del IVA
- Mayor claridad fiscal para las empresas
En este contexto, la culminación de la reforma del IS envía una señal positiva a los inversores nacionales e internacionales que buscan un marco estable, legible y duradero.
Lo que no cambia
La reforma de los tipos del IS no modifica las obligaciones fiscales de fondo de las empresas. Las sociedades siguen estando obligadas a respetar las normas contables y declarativas previstas por el Código General de Impuestos.
- Llevar una contabilidad regular
- Elaborar los estados financieros
- Presentar las declaraciones fiscales
- Determinar el resultado fiscal conforme a las reglas aplicables
En otras palabras, el tipo impositivo cambia, pero las obligaciones de cumplimiento permanecen intactas.
Una reforma que debe integrarse en la estrategia empresarial
Para los directivos, esta evolución constituye una oportunidad para revisar ciertas decisiones de gestión y anticipar mejor los efectos fiscales sobre el rendimiento futuro.
- Previsiones de resultados
- Decisiones de inversión
- Política de distribución de beneficios
- Planes de desarrollo
- Proyectos de creación o ampliación de actividad
Una buena anticipación permite integrar los nuevos tipos en la estrategia financiera de la empresa, en lugar de sufrir la reforma como una simple restricción.
Con la entrada en vigor de los tipos definitivos del Impuesto sobre Sociedades en 2026, Marruecos culmina una reforma fiscal importante iniciada varios años antes. Esta evolución refuerza la claridad del sistema tributario, mejora la competitividad de las empresas y apoya el atractivo económico del Reino.
Para directivos, inversores y promotores de proyectos, ya es esencial integrar estas nuevas reglas en las decisiones de gestión, los arbitrajes financieros y las perspectivas de desarrollo.